Visión

Soñamos con una sociedad inclusiva y sin fronteras, que pueda conocer e incorporar el lenguaje del amor propio de nuestros chicos, y sea capaz de interactuar positivamente con ellos, de modo que cada miembro de la comunidad, con sus distintas capacidades, pueda al mismo tiempo enseñar y aprender de quien tiene al lado, sentirse acogido, crecer, desarrollarse y ser felíz.

En Casa Angelman rompemos con el viejo paradigma de la discapacidad e implementamos un modelo de abordaje holístico a través del cual, a niños y jóvenes, vienen realizando grandes avances, desafiando límites y diagnósticos.
Es nuestro mayor anhelo inspirar y motivar otras organizaciones.

Nuestro trabajo se inspira en los valores que nuestros niños nos enseñan:

• Ver la simplicidad de la vida
• Estar en el momento presente
• Aceptar las cosas como vienen
• Sonreír venga lo que venga
• Preservar nuestra inocencia
• Avanzar confiadamente
• Vivir la vida como un juego
• Inspirar y contagiar alegría
• No perder la capacidad de asombro
• Descubrir la grandeza que tenemos dentro
• Celebrar la vida
• Amar incondicionalmente